¿Qué nos está pasando?




¿Hemos perdido el ánimo, las ganas, la esperanza?


A veces nos preguntamos si esto va a cambiar. 


Las respuestas a veces no están adelante nuestro. 

Intentar encontrar salida desde el llano es perdernos en la inmensidad de una enorme pared delante nuestro, infranqueable, infinita, atemorizante. 


Sin embargo hay una salida.

 

Sobrevolar e imaginar la escena desde el “macro”, la mirada amplificada, desde arriba. 


Entendiendo los movimientos cíclicos de la existencia, del devenir. 


La humanidad al igual que el individuo pasa por ciclos, donde se experimentan situaciones determinadas que nos llevan a explorar, experimentar determinadas cosas y 

¿Para qué sucede esto? 


Este mundo es un plano experimental, de eso se trata esta vida, experimentar para superar. 

¿Pero que debemos superar?


Principalmente el miedo a la carencia y al sufrimiento.


Y te pregunto: ¿Cuántas veces has tenido miedo? Y de todo lo que imaginaste. ¿Cuánto pasó? Acaso no sentís que muchas veces sentiste que te quedarías estancado en esa situación sin salida y sin embargo, algo cambió el juego? Algo totalmente inesperado!


El pasaje de vida se traduce en eso experiencias que activan miedos, soledades y abandonos. Base misma de la psiquis humana. 

Para un claro fin…. Superarlos.


Si acaso pudiéramos entender las reglas del “juego de la vida” nos dejaríamos llevar, sorteando dificultades sin sentirlas devastadoras y absolutas.


Les propongo eso, imaginen una escena de sus vidas, ahora sientan cuales son las emociones que se les disparan y quédense reconociéndolas en su cuerpo, el tiempo que haga falta, no teman, nada va a suceder, salvo SENTIR, palabra que nos aterra, salvo que sea sentir lo que queremos, amor, entusiasmo, alegría, relax, todas las negativas, las despreciamos, las queremos lejos de nuestra vida, la inestabilidad, la duda, la pérdida. 


Después de sentir esas emociones, estamos listos para subir, imaginando la escena desde muy arriba, desafectivizada, tan lejos como necesiten, hasta que la vean como si fueran muñequitos contando una historia. Una vez allí, vean el plano completo, el macro. 


Observen que esta sucediendo, como se ponen en juego las relaciones, en que rol te pone la situación y que te está enseñando, luego de un rato esto se hace claro, se devela. 

Y es que adentro nuestro tenemos todas las respuesta, la sabiduría de como franquear los obstáculos, que recursos internos poner en funcionamiento para poder seguir adelante. 


No esperen más que las respuestas vengan de afuera, nunca están allí, están siempre adentro nuestro, en nuestro hemisferio derecho, el emocional, el infinito, el inconsciente.

 

El nos pone en situación y el tiene las respuestas. 


Nuestro error es considerar que la razón (el hemisferio izquierdo) nos mostrará la salida, y no es así. Las respuestas a la crisis, propias o de nuestro entorno, están en el derecho, la sabiduría, no en el conocimiento adquirido (no en el izquierdo).


La conclusión entonces es que somos responsables de nuestro andar en paz. La Paz de entender que este juego es solo un proceso de aprendizaje, no un spa, ni un remanso para disfrutar, sino un descifrar continuo de señales, y nuestra llave está justo allí, atesorada en nuestro inconsciente, debajo de las emociones que no nos gusta sentir, las emociones negativas.


Date un momento sincero para vos, sentilas en el cuerpo, nada malo te va a suceder, sino muy por el contrario, te vas a sentir más liviano, más en calma y luego en un tiempo las soluciones llegarán a tu vida, porque una vez que la lección está aprendida, tu universo no necesitará repetir la misma escena para que aprendas.


@cda.psicologia